CÓMO CONTRIBUYE LA QUÍMICA A LA LUCHA CONTRA LA COVID-19
“Compuestos químicos relativamente sencillos, como el jabón, la lejía, el agua oxigenada o el alcohol, han sido en buena parte responsables de que hoy vivamos más años y con mejor calidad de vida“ (García, 2020).
Los desinfectantes son nuestra
primera barrera de protección contra los patógenos. Por eso, las autoridades
nos recomiendan lavarnos frecuentemente las manos. El SARS-CoV-2 que es el
virus responsable de la enfermedad Covid-19, tiene una capa de lípidos que lo
cubre y protege, incluso el jabón más modesto puede eliminar esta capa grasa
que cubre al virus. De esta forma es posible desprotegerlo y finalmente
destruirlo. Las moléculas de surfactante presentes en el jabón contienen largas
cadenas formadas por átomos de carbono que ayudan a disolver los lípidos que
protegen el material genético del virus dejándolo indefenso. En el caso de que
no tengamos agua y jabón a mano, los geles hidroalcohólicos son una excelente
alternativa, en su composición intervienen, en una concentración que varía
entre el 60 y 85%, alcoholes de cadena corta fundamentalmente alcohol etílico y
el isopropílico, glicerina y peróxido de hidrógeno. En algunos casos, se añaden
antisépticos como el cloruro de benzalconio o clorhexidina para aumentar su
efectividad.
Pero para acabar con el coronavirus
no es suficiente protegernos de él con jabón, mascarillas y manteniendo la
distancia de seguridad. Cuanto antes dispongamos de un tratamiento eficaz y
seguro para combatirlo o todavía mejor de una vacuna, antes terminaremos con
esta pesadilla. La industria química ha hecho un esfuerzo formidable para
adaptarse en cuestión de semanas a una demanda tan inesperada como urgente de
desinfectantes, jabones, productos de limpieza y equipos de protección
personal. Gracias a este esfuerzo podemos disponer de los materiales necesarios
para controlar la propagación de la enfermedad. En una época en la que las cadenas
de suministro se han visto seriamente afectadas, muchas de las plantas químicas
han tenido que reconvertirse para producir los productos químicos que
necesitamos urgentemente y en grandes cantidades. La química, como muchos otros
sectores, se ha visto muy afectada por la caída de la demanda y un futuro
incierto, sin embargo y gracias al esfuerzo de muchos, la química está jugando
un papel clave en esta lucha global contra la enfermedad.
No se puede dejar de mencionar el enorme esfuerzo de los docentes para adaptarse en cuestión de semanas a la enseñanza remota, esta adaptación ha sido especialmente difícil para una disciplina como la química que tiene un componente experimental muy importante. Las nuevas tecnologías han permitido enseñar química a distancia, pero no hay nada que pueda sustituir la experiencia del aprendizaje personal, la interacción entre el profesor y el alumno, la realización de prácticas de laboratorio, la manipulación de reactivos químicos.
“La química es imprescindible para desarrollar vacunas las actuales parecen estar desarrollándose en tiempo récord, el oxígeno que se utiliza para asistir a la respiración y tratar la hipoxia que produce este virus es más importante que nunca y además la industria química desarrolla otros gases medicinales con múltiples aplicaciones” (Chuchuca, 2021).
Referencias
Chuchuca, J. (Febrero de 2021). FLACSO
ANDES. Recuperado el 17 de Agosto de 2020, de
https://biblio.flacsoandes.edu.ec/libros/digital/58324.pdf
García, J. (Marzo de 2020). EL PAÍS.
Recuperado el 17 de Agosto de 2020, de
https://elpais.com/ciencia/2020-03-25/moleculas-contra-el-coronavirus.html